España es un punto de convergencia de tres unidades biogeográficas distintas, Lusitana, Mauritana y Mediterránea, lo que representa una heterogeneidad ambiental y biológica que confiere a nuestro medio marino de una gran complejidad por atesorar una importante biodiversidad tanto a nivel de especies como de comunidades marinas.
Los aproximadamente 8.000 km de litoral ofrecen una extraordinaria variedad de paisajes costeros. El ámbito marino, reserva de vida y patrimonio de gran riqueza, es una de las prioridades en la política internacional de nuestros días, no sólo por la multitud de recursos naturales que alberga sino porque sustenta aspectos de vital importancia, como los ciclos biogeoquímicos, el clima y un buen número de recursos económicos, entre los que la obtención de energía tiene un importante papel de futuro.
Pero estos mares, hábitats y especies que tanto nos aportan son aún grandes desconocidos en la mayoría de los casos. Hay que distinguir los siguientes seis pisos: supralitoral, mediolitoral, infralitoral, circalitoral, batial y abisal o piso de los grandes fondos y la Guía ofrece un catálogo de imágenes con muestras de todos ellos.
Gracias a esta obra, se avanza en el conocimiento de los hábitats, sus especies asociadas, sus factores de amenaza y las medidas de conservación necesarias para su protección.



La 


Relato verídico de la impactante aventura de dos buzos, John Chatterton y Richie Kohler, para quienes bucear en las profundidades en busca de barcos naufragados es mucho más que un deporte. Sin embargo, en el otoño de 1991, ni siquiera estos valientes buzos estaban preparados para lo que encontrarían a 70 metros de profundidad, en las heladas aguas del Atlántico, a casi 100 kilómetros de la costa de Nueva Jersey un submarino alemán de la segunda guerra, con un macabro paisaje de metales retorcidos, cables enmarañados y huesos humanos, todo enterrado entre sedimentos acumulados durante décadas. Ningún historiador, ningún experto ni ningún gobierno tenían alguna pista sobre el submarino. De hecho, todos los documentos oficiales aseguraban que no era posible que hubiera un submarino alemán hundido con su tripulación en ese sitio.