Cien años de Cousteau: el hombre que nos enseñó el fondo del mar

La genialidad es relativamente frecuente. Relativamente. Lo que es menos frecuente es que esa genialidad vaya acompañada de carisma, capacidad de comunicación y, lo que es más importante, deseo de hacerlo. De vez en cuando, no obstante, surge en algún campo de la ciencia un genio que no sólo es un gran estudioso y teórico, sino que además sabe divulgar los avances y los conocimientos que adquiere, entusiasmando al público y haciendo que temas habitualmente áridos estén en boca de todos. Jacques-Yves Cousteau era uno de esos genios.

Nació hace hoy cien años en un pueblecito de la Gironda, en el sur de Francia. Curiosamente su interés por el mar sólo comenzó cuando un accidente de tráfico cortó de raíz sus aspiraciones como piloto de combate. Sus primeras obras audiovisuales datan de los años cuarenta, cuando desarrolló junto con el ingeniero Léon Vèche la primera caja submarina para cámaras, pero aquella por la que todo el mundo le recuerda es La Odisea Submarina del Comandante Cousteau, una coproducción franco-estadounidense que le reportaría fama internacional, y que fue el origen de su famosísimo gorro rojo.

No obstante, ya lo hemos dicho: Cousteau no sólo fue un gran divulgador, sino también un gran científico. Desarrolló junto a Émile Gagnan la primera escafandra autónoma, o aqualung, y predijo correctamente la utilización de «algo parecido al sónar» por parte de los cetáceos para orientarse.

Hoy, su legado sigue vivo a través de la Fundación Cousteau, que, presidida por su viuda, Francine, vela por que las futuras generaciones puedan descubrir las maravillas del mundo submarino como a nosotros nos las mostró Jacques-Yves Cousteau.



Vía: alt1040

Vídeo: Ghosts of the Thistlegorm – Le fantôme du Thistlegorm


El S.S. Thistlegorm fue un buque hundido en el Mar Rojo, y su pecio, es probablemente una de las inmersiones más realizadas y una de las más bellas. Está “de pie” sobre el fondo y localizado en 27° 49′ 03″ N, 33° 55′ 14″E, al Noreste de Shag Rock, Sha’ab Ali, a una jornada de barco desde Sharm el Sheik o Hurghada a una profundidad mínima de 10 metros y máxima de 32.

Fue construido por Joseph Thompson & Sons en Sunderland, Glasgow en 1940 siendo utilizado como carguero por la armada Británica en la Segunda Guerra Mundial. Con todo el mediterráneo ocupado por las fuerza alemanas, el camino más seguro para entregar los suministros a su ejército era bordear África y subir por el Mar Rojo. El 6 de octubre de 1941 se dirigía hacia el Canal de Suez pero en su camino fue interceptado por 2 bombarderos alemanes que, probablemente, buscaban al Queen Mary que llevaba tropas británicas al Norte de África. Todo debió ser bastante rápido, 2 bombas entraron por el puente e hicieron estallar un polvorín de munición, provocando el rápido hundimiento del barco. Sólo 9 de los 48 tripulantes que llevaba el barco perdieron la vida.