El arrecife artificial de Cabo de Gata cumple veinte años como refugio y protección de la Reserva Integral

Arrecife artificial de Cabo de GataEl arrecife artificial de Cabo de Gata es una estructura sumergida con fines de conservación, que fue instalada en el parque natural del mismo nombre entre 1993 y 1994 para proteger la reserva integral o zona de grado A, existente frente a la zona del faro.

Este arrecife, construido e instalado por la Junta de Andalucía, cuenta con numerosos bloques macizos antiarrastre dispersos por el fondo marino y un total de cuatro núcleos de concentración compuestos por bloques con diversas cavidades colocados unos encima de otros, formando una pequeña “ciudad” submarina, a unos 25 m de profundidad en fondos de arena o cascajo.

Con más de 20 años, esta instalación persigue una múltiple función. Por un lado, los elementos antiarrastre funcionan a modo de vigilancia pasiva, impidiendo la pesca de arrastre en fondos someros. Por otro, los núcleos de concentración sirven como roquedo artificial para dar refugio a los peces de la zona. El equipo de Gestión Sostenible del Medio Marino Andaluz realiza un
seguimiento cada cinco años de la instalación, mediante censos de peces realizados por biólogos en inmersión con equipos autónomos de buceo.

Los núcleos de concentración, además de haberse recubierto por una densa capa de organismos marinos colonizadores, atraen a muchos peces de los alrededores. Precisamente, al estar instalados en fondos blandos, el roquedo artificial constituye una referencia en los movimientos de muchos bancos de peces, que encuentran en los alrededores alimento o refugio. Durante los seguimientos realizados se ha podido detectar una evolución en la población de peces, que ha pasado de la presencia abundante de especies propias de fondos blandos, como besugos y salmonetes, al dominio de grandes depredadores, como el falso abadejo y el mero. Además, se está observando que la talla de estos depredadores aumenta en los últimos años. La presencia de estas especies mantiene alejados de los bloques, o muy escondidos, a otros depredadores menores como son los serranos, que fueron también abundantes en los primeros años de la instalación.

Arrecife artificial de Cabo de Gata 02La vigilancia pasiva de estos bloques de hormigón sumergidos constituye un aspecto fundamental de la instalación. Principalmente, porque, además de en los bloques antiarrastre, las redes de los pescadores que se aproximan a la reserva integral se pueden enganchar en los núcleos de concentración, sobre todo en sus elementos mixtos, que rodean a las pequeñas ciudades sumergidas. Estos bloques poseen, además de los huecos y cavidades para los peces, unos salientes en los extremos y esquinas para posibilitar que las redes queden enganchadas. Así, en el verano de 2015 se han detectado numerosos restos de artes de pesca enredadas en el núcleo de concentración 3 del arrecife artificial de Cabo de Gata y se ha comprobado que algunos de ellos seguían aprisionando peces. Desgraciadamente los ejemplares capturados, morían posteriormente, al ser imposible que los pescadores pudieran recuperar las redes. Por este motivo, se ha procedido a la extracción de estos restos de redes enganchadas, dejando la instalación limpia de artes de pesca y libre para la ocupación del roquedo artificial por parte de los peces y otras especies de nuestra fauna marina.

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